ARQUEOLOGIA

El fondo arqueológico de la Villa Celia contiene una selección numerosa de piezas de arqueología ecuatoriana, mayoritariamente en cerámica, que representan a todas las culturas nativas del Ecuador prehispánico. La arqueología fue un aspecto por el que Celia tuvo mayor apego que sus padres. Hay instrumentos musicales prehispánicos de viento, únicos y muy curiosos.

Arte y mobiliario

La Villa Celia conserva, entre originales y copias, lienzos de artistas ecuatorianos, latinoamericanos y europeos, esculturas, grabados y muebles que sus padres adquirieron a lo largo de su vida diplomática. Celia sumó otro conjunto de piezas que comprende obras de artistas ecuatorianos contemporáneos a ella, y además óleos, esculturas y muebles de la Escuela Quiteña de los siglos XVII, XVIII y XIX. Las figuras de nacimiento deben ser de las mejores y más exquisitas que se conservan. El asunto de la hípica en pintura, grabado y escultura en bronce interesó a don Gonzalo Zaldumbide, él formó una bella colección con numerosas piezas. En torno al tema animalista su hija puso atención en las representaciones de canes y de aves y consiguió reunir un significativo grupo de obras sobre diferentes soportes.

MUSICOTECA

Celia Zaldumbide coleccionó aquello ligado a su vocación y a la de su madre, la música. En este horizonte continuó las huellas marcadas por Isabel Rosales Pareja, adquirió pianos y equipos de reproducción musical, enriqueció las colecciones de partituras de compositores ecuatorianos, latinoamericanos y europeos. A las grabaciones musicales en carbón y en acetato, sumó permanentemente, disquetes, CDs y videos preferentemente de música académica ecuatoriana y universal, folklórica de varios pueblos y jazz. Actualizó el importante fondo bibliográfico que acompañó la formación pianística de madre e hija.

BIBLIOTECA

La Villa Celia conserva la biblioteca personal de don Gonzalo Zaldumbide, a la que su hija incrementó con obras, en español, francés, inglés, referentes a los temas de interés que Zaldumbide compartía con su hija: literatura ecuatoriana, española, hispanoamericana y francesa, crítica literaria, ensayo, historia y crónicas de viaje. Como respaldo y soporte al fondo arqueológico, a las artes visuales y decorativas estructuró una bien nutrida biblioteca especializada en esas materias. Debido a su curiosidad por la culinaria como manifestación cultural de todos los pueblos formó un rico fondo bibliográfico que puede ser aprovechado por expertos e interesados en el tema.